Si usted conoce a alguien que está en la cárcel, o si se ha emitido una orden para su arresto, usted puede preguntarse cuáles son sus opciones. Aunque no es su mejor opción, su primer pensamiento podría ser llamar a un fiador de fianza. Si alguien está en la cárcel, usted puede contratar a un fiador para que esa persona sea el vínculo para que puedan ser liberados de la custodia.

Sin embargo, un fiador no puede dar asesoramiento legal. Si usted tiene preguntas acerca de su caso pendiente, un fiador tiene prohibido por la ley, darle asesoramiento jurídico. Además, una orden de arresto puede ser emitida sin una fianza. En estas circunstancias, el fiador no puede pretender tener un monto establecido de la fianza en su nombre.

Otra opción es contratar a un abogado. A diferencia de un fiador, un abogado puede aconsejarle sobre los cargos que usted o alguien que usted conoce puede estar enfrentando. También, puede pedirle al juez que fije una fianza si no ha sido establecida. Además, un abogado puede solicitar que su fianza se reduzca, en el caso de que se haya ajustado a una cantidad razonable. Sin embargo, a menos que el abogado también sea fiador, él o ella no puede escribir su fianza y salir de la cárcel.

Por las razones indicadas anteriormente, es fácil ver por qué un abogado que sea también fiador es lo que usted necesita, si usted o alguien que usted conoce se enfrenta a cargos penales, y está en la cárcel o tiene pendiente una orden de detención. A diferencia de un fiador o un abogado que no puede escribir fianzas, un abogado/abogado y fiador puede escribir sus fianzas y salir de la cárcel, buscar reducciones, así como darle consejos legales y representarlo ante el tribunal en su caso penal. Si estás en problemas, nosotros podemos ayudarle. Llámenos hoy mismo al 214.827.2800.